diario

Resumen de la semana 47, donde los libros

img_20161123_225907Vilnius nos recomienda hoy cuatro libros que se suman a los de todo noviembre. Le he guiñado el ojo a La vanidad humana de Jaroslav Hašek. Si vienen en camello me lo traerán los Reyes Magos. Termino Me llaman Capuchino. Hacía tanto tiempo que no me entretenía una historia por cómo está construida, por cómo empieza y cómo acaba. Qué poderosa influencia ha tenido sobre mí, lo recononozco. Me lo recomendó una fotografía. Sujeto: una fotografía. ¿Qué me recomendó, cuál es la cosa recomendada? Complemento directo: Me llaman capuchino. Fue Marta Rebón la que con una fotografía en su cuenta de Instagram me lo prescribió, casi sin querer. Ahora lo recomiendo yo. Lee Me llaman capuchino. Relee Me llaman capuchino. Regresa el mes que viene a Me llaman capuchino. Descubrirás, por ejemplo, que no ocupas en la vida el puesto que merecerías ocupar y que hasta ahora te has pasado pescando peces con una caña desde el borde de tu cama. ¡Soberbio! Es más, le he pedido a la editorial permiso para reproducir uno de los relatos que más me ha cautivado: «El destino de la mujer de un profesor». Saca tu gato a pasear. Colócale la correa y acércate a tu librería habitual a por alguno de los libros que relaciono en la entrada. Un gato de paseo camino de una librería, atado por el celo, porque en las calles ahora en noviembre hay celo, celo de gata y celo de gato y encelados, ya sabes lo que se maúlla. Yo no tengo gato porque no soy escritor, pero tengo una BlackBerry que no la cambio ni por tu gato, ni por tu paseo ni por el celo de la gata de ese vecino que tienes por escritor.

Qué más. Esta semana, ¿qué mas? Más de libros, como siempre. Me suscribí en octubre a El Cultural. Por 25 €. Me gastaba casi 40 € al año en la versión papel y ahora por la mitad, la tengo en pdf. Recomendadísima. Qué gustazo así leer al Echevarría y al Torné en pdf. Y por lo visto, no lo sabía, existía un sorteo mensual entre los suscriptores del mes de un libro. Y me ha tocado. «¡Qué suerte, nene!», me decía mi hijo. A mí, que no me gustan los libros, que soy un «libróvoro» más va y me toca De la estupidez a la locura, de Umberto Eco. Total, la suscripción casi gratis. Gracias, Blanca Berasategui, gracias al equipo de El Cultural.

Hoy quería escribir algo informal y ha salido esta entrada tan extraña. Terminé también Nueve semanas con un magnífico prólogo de Bértolo. Me animé a recomenzar por décima vez el libro de Pinker (este) y ahora que estoy con el B2 de inglés me va a venir muy bien. Os lo recomiendo. Hay sugerencias como esta: «Good writing starts strong. Not with a cliché (“Since the dawn of time”), not with a banality (“Recently, scholars have been increasingly concerned with the question fo…”). Está bien. En inglés suena mejor.

Ayer llegó otro libro de Cassany a casa. Lo compré vía Iberlibro en la librería Praga, de Granada. Sugerente. Apasionante. Es un libro para el aula, para trabajar la escritura con alumnos, con esos alumnos que… Su título: Reparar la escritura.

Resumen: de todos los libros que acabo de citar, si tienes 17 € y no sabes qué hacer con ellos, por favor, inviértelos en Me llaman capuchino. Descubrirás a un Daniil Jarms soberbio, with the best writing, without clichés. Por hoy, nada más. Ah, lo olvidaba. Otro más. Mi hermana L. acaba de recordarme que le recomendé uno de mis libros favoritos de este 2016: Satin Island. Por si lo dudabas, mira la pantalla. Si no encuentras Me llaman capuchino anímate con Satin Island. También lo recomienda Vilnius: «La literatura o es esencial o no es nada».

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