Higinia resulta repulsiva

«Galdós lee las informaciones de varios periódicos sobre los crímenes, que a veces llenan páginas enteras; acude a los tribunales y desde los asientos de la Prensa lo observa todo: los magistrados, el público, los acusados. Higinia, la del crimen de la calle Fuencarral, "era de complexión delicada, estatura airosa, tez finísima, manos bonitas, pies …